José Luis Ruiz (‘Pobre diabla‘) regresa con una novela histórica: “Llevo 8 años de misionero”

Leonela, Pobre diabla, Cosas del amor, Isabella, mujer enamorada… José Luis Ruiz se hizo popular en nuestro país gracias a estas exitosas telenovelas que siguen en el recuerdo demuchos. Terminadas las grabaciones de Los otros libertadores, serie histórica que conmemora el bicentenario de la independencia de Perú, se prepara para volver a Rivera, el protector, producción que se rodó en Nueva York y cuyas grabaciones se vieron interrumpidas a causa de la pandemia. En este thriller de policías y narcotraficantes a él le ha tocado encarnar a uno de los primeros. Quedan seis capítulos.

Vuelves a la televisión de Perú con una serie histórica que ha generado mucha expectación. ¿Cómo te sientes?

Este regreso después de ocho años ha sido una alegría doble porque la producción trata de un hecho trascendental en mi país, la rebelión indígena más importante ocurrida en 1780, y además interpreto un personaje jugoso.

¿Qué puedes decirnos de él?

Soy el cacique indio Mateo Pumacahua. Su participación en la independencia de Perú fue muy controvertida porque se alió con los españoles para conseguir elevar su poder social y para ello no tuvo reparos en participar en la captura de Túpac Amaru II, el líder indígena que se sublevó contra el estado colonial y a quien da vida Christian Esquivel.

¿Y qué le sucedió?

Consiguió que lo nombraran brigadier general e, incluso, llegó a ser presidente de la Real Audiencia del Cuzco. Años más tarde, los españoles comenzaron a quitarle poco a poco derechos y privilegios y él, que tenía a su mando a muchos indios, se unió allevantamiento anticolonial.

¿Cuál fue su final?

Acabó preso y decapitado a los 73 años. A pesar de su ambigüedad, terminó siendo también un prócer de la independencia de su país

¿Qué estabas haciendo cuando te llamaron para proponerte participar en esta historia?

Estaba trabajando en la selva, en Moyobamba, al norte del país. Allí, he creado unapequeña productora, IJL, para poder llevar a cabo proyectos en esa región. He estadoformando actores con mi equipo y hemos hecho un cortometraje. También tenía entre manos la preproducción de un largometraje, que he retomado al finalizar en la serie.

¿Cómo fue el primer día de grabación tras tanto tiempo?

Muy emocionante, a pesar de que la pandemia no permite reencuentros muy efusivos. Aun así, no hemos podido evitar los abrazos sabiendo, por las pruebas que nos hacían a todos cada semana, que no teníamos covid.

¿Por qué tomaste la decisión de alejarte de las cámaras?

La última vez que participé en un proyecto fue en 2012 con Mi amor el guachimán. Como no me llamaban, me dediqué a dar clases de actuación y a cumplir mi labor de misionero llevando mensajes de esperanza, socorro y apoyo a la gente, como cristiano y creyente que soy.

¿Cuál es tu objetivo?

Que las personas encuentren, al igual que yo, equilibrio y armonía en estos tiempos de necesidad espiritual. A eso me he dedicado los últimos ocho años y es una misión queno voy a dejar.

Pobre diabla, Leonela… Has trabajado en algunas de las novelas peruanas de mayor éxito. ¿Cómo las recuerdas?

Para mí fue un sueño, gracias a ellas la producción peruana volvió a despegar internacionalmente y para nosotros, los actores, fue gratificante que la gente de otros países pudiera conocer nuestro trabajo.

¿Tienes favorita?

Todas son especiales, pero es inevitable mencionar la primera, Leonela, inolvidable, al igual que el primer amor. Ahí coincidí con Mariela Alcalá, que hacía de mi mujer, y con Diego Bertie, con quien repetiría en Bajo la piel. Me divertí haciendo de mayordomo en Cosas del amor, todos los personajes del servicio tuvimos mucho éxito, ahí estaban Evelyn Ortiz, Antonio Arrué y Gabriela Velásquez.

¿Y Soledad?

De esa novela me llegó una información curiosa. En la producción me comentaron que mi personaje había sido censurado en España porque Marcos, el Conde, era el líder de una secta satánica y me contaron que lo habían sacado por temas religiosos. Era realmente muy intenso, sometía a Bárbara Cayo, que era la rica de la historia, y a un grupo de chicas quetenía.

¿Crees que con Los otros libertadores recuperarás tu lugar en la pequeña pantalla?

Espero que suceda, pero si no es así seguiré con mis proyectos. Yo me tomo estas cosas con mucha tranquilidad.

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