‘Fleabag’ llega a su fin en COSMO. Phoebe Waller-Bridge desvela los secretos de la serie

Phoebe Waller-Bridge es una actriz, guionista y showrunner británica. Con 35 años ha creado, escrito y protagonizado las comedias Crashing y Fleabag, además de adaptar para televisión el thriller Killing Eve, basado en las novelas de Luke Jennings y que protagonizan Sandra Oh y Jodie Comer. También puso voz a un androide en la película Solo: a Star Wars Story.

A Phoebe se la compara a menudo con Lena Dunham, creadora de Girls, y lo cierto es que esta británica es solo una de las últimas de una larga lista de mujeres que han venido marcando el paso en la ficción de los últimos años: Amy Sherman Palladino (The Marvelous Mrs. Maisel), Sharon Horgan (Catastrophe), Shonda Rhimes (Anatomía de Grey) o Amy Schumer (Inside Amy Schumer) son un buen ejemplo.

Fleabag es la protagonista de esta serie, que el próximo domingo 8 de noviembre emite sus dos últimos capítulos en COSMO. Se trata de una mujer irónica, ingeniosa, sexual, y autocrítica, que intenta encontrarle sentido al mundo. Es una mujer independiente que se siente perdida, y que se pregunta qué diablos debería estar haciendo con su vida.

¿Cómo empezó ‘Fleabag’?
Me pidieron un stand-up (estilo de comedia en la que el actor y humorista se dirige directamente a una audiencia en directo).Acepté y esos 10 minutos de monólogo acabaron convertidos en una obra de una hora que presenté a un festival. En Edimburgo hubo una respuesta increíble, y también en Londres. Al público le encantó que fuera una obra complicada, con humor negro, y que mi personaje fuera espontáneo sexualmente, sin remordimientos y con un trasfondo retorcido.

¿Y de ahí a la televisión?
La obra funcionó y fue creciendo, y la BBC nos encargó el piloto. Pasé de estar un año haciendo un monólogo a una serie de televisión con muchos personajes. Me tiré a la piscina, y lo demás ya lo conocéis. Solo tuve que ampliar esa historia.

Y escribiste el guion…
Los guionistas siempre hablamos de evitar encasillarnos, pero por suerte en Fleabag intenté intercalar dos géneros. Quería presentarla como comedia y luego darle un giro dramático. De hecho, suelo describirla como un drama disfrazado de comedia. Y creo que eso ayudó a su éxito.

Y como guionista también has participado en ‘Killing Eve’…
Sí. Cuando la productora Sally Woodward Gentle me buscó para Killing Eve, tenía una idea para una serie dramática y quería añadirle elementos cómicos. Ella había visto ambas cosas en Fleabag. Pero para mí, si escribes algo veraz, sin querer definirte como escritor y respetando la historia y a los personajes, siempre habrá elementos dramáticos y cómicos a la vez. Si te centras solo en uno de ellos, podrías encasillarte.

¿Tuviste algún problema a la hora de escribir el guion y ser la protagonista?
Protagonizar y escribir una serie es un placer, lo único que es agotador. Pero es muy bueno poder controlar todo el material, y a la vez responsabilizarte del mismo. Si intentas escribir un guion y no funciona, eres tú la persona que tiene que interpretarlo. Lo cual, en algunas circunstancias, supone un doble esfuerzo.

¿Cuáles han sido los temas de la segunda y última temporada que se despide este domingo en COSMO?
La segunda temporada de Fleabag explora la siguiente etapa de la vida de la protagonista. Como en la anterior, sigue estando de pleno luto y lidia con el odio que siente por sí misma. Pero en los nuevos capítulos madura poco a poco, acepta que tiene vivir con dolor. Mostramos cómo ha evolucionado. Está intentando llevar una vida sana: come piñones, aguacates, y sale mucho a correr. Sin embargo, alguien entra en su vida y lo cambia todo.

¿Cuál es el eje de la temporada?
Esta temporada trata del dolor, particularmente el de Fleabag. Cuando alguien muere llegas a sentir la ausencia, pero el dolor nunca se va. Quería honrar eso, pero mostrar que la vida sigue.

¿Y los temas que trata?
Esta temporada trata sobre las decisiones que tomamos en la vida. Algunas nos hacen sentir seguros y que tenemos el control, ya sea casarte, hacer mucho ejercicio o centrarte en tu trabajo. También hablamos sobre la familia, de cuánto daño nos podemos hacer y lo rápido que nos perdonamos.

¿Y la religión?
Sí, por descontado. También, de algún modo, habla de la fe, el amor y el coraje.

¿Cuál es la relación con tu hermana Claire (Sian Clifford) en la ficción?
Fleabag y Claire se reencuentran: no han hablado desde la última temporada. Ha sido un paréntesis y ahora se reconciliarán, aunque con algo de drama. Tenía muchas ganas de volver a escribir sobre esta relación. Me encanta la dinámica entre las dos, y más sabiendo lo buena actriz que es Sian Clifford.

¿Cómo ha sido trabajar con ella?
Es de esas actrices a las que le puedes pedir lo que quieras, porque lo hará sin dudar. Y lo hizo, supo interpretar a Claire. Sian se lleva todo el protagonismo.

¿La cobaya sigue presente en sus vidas?
Sí. Hilary aún está presente, y parece mentira. Es el mismo animal de la primera temporada. Hubo una diferencia de dos años entre los rodajes. Es muy dulce y vulnerable, por eso Hilary me gustó. La adoro. A ella fue a la que más nos costó despedir al final del rodaje.

¿Sigues hablando a la cuarta pared?
Fleabag es mucho más vulnerable ante la cámara. Su relación con ella es más profunda y se siente más incómoda con su presencia. Se ha vuelto más sensible. Ha madurado un poco, pero no se ha vuelto aburrida.

Las situaciones de la serie son muy cómicas, pero a la vez dramáticas…
Cuando nos reímos, nos volvemos muy vulnerables. Cuando interpretaba el monólogo me di cuenta de que estaba haciendo reír a la gente, y se olvidaban de todo lo demás. Cuando estamos muy tristes la risa nos alivia, y cuando reímos mucho, a veces nos emocionamos. Y ambos extremos van de la mano. Si alguien tiene ese sentido del humor, como Fleabag, es porque oculta algún tipo de dolor dentro, y creo que todos nos identificamos con eso.

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