Guzema: el futuro de la marca de joyas favorita Olena Zelenska

Tres meses después del inicio de la guerra en Ucrania, Valeria Guzema planea reanudar en Kiev la producción de sus delicadas joyas tan pronto como sea posible. Fundadora y diseñadora de la firma joyera bautizada con su apellido, Guzema Fine Jewelry, la empresaria y su equipo no han dejado de trabajar durante todo el conflicto. «Al inicio del ataque no era capaz de pensar en el trabajo, pero pronto comprendí que la guerra no iba a durar una semana y que para mí mantener la viabilidad de mi negocio era tan importante como garantizar la seguridad de mi propia familia», cuenta la diseñadora a Harper’s Bazaar desde Valencia, ciudad en la que vive desde que decidiera huir del país para proteger a su bebé. «Está claro que las joyas no son un producto esencial, pero no iba a cerrar todo y rendirme».

Con ese propósito, la diseñadora y su equipo han estado coordinando el trabajo desde distintos puntos del mundo: algunos se han quedado en Kiev, otros se mudaron a regiones más seguras al Occidente del país y, tanto ella como el director de la marca, trabajan desde España. «Una mujer que vivía en una zona ocupada nos contactó para reservar un collar con el que había soñado durante mucho tiempo», recuerda la diseñadora como ejemplo de la esperanza que un objeto a priori tan superfluo como una joya puede simbolizar en tiempos de terror.

El papel de Guzema precisamente ha ido más allá de lo que cabría esperar de una marca de moda desde el estallido del conflicto. «Lo primero que hice fue donar un millón de grivnas (unos 30.000 euros) al ejército y pagar los salarios a todos los trabajadores. También hice voluntariado ayudando con las listas de medicamentos que necesitaban los hospitales, atendiendo solicitudes de refugiados o poniéndome al día con los dispositivos que necesitaba el ejército como las cámaras termográficas, los walkie-talkies o los drones». A día de hoy todas las ganancias procedentes de las ventas de sus joyas están siendo donadas íntegramente al ejército y la fundación de la firma, que solía dedicarse a la salud infantil, centra sus esfuerzos en ayudar a la población golpeada por la guerra.

Las joyas de Guzema son muy conocidas en Ucrania, sobre todo, después de que la primera dama, Olena Zelenska, se pusiera uno de sus pendientes en la investidura de su marido, el presidente Zelensky en 2019. «Para nosotros fue muy importante que luciera nuestra marca. Olena Zelenska es una clienta habitual y le gusta venir al showroom y elegir ella misma sus joyas», confiesa Valeria. A principios de este mes, la primera dama ucraniana volvió a confiar en Guzema cuando eligió las pulseras Freedom con los colores de la bandera ucraniana durante su encuentro oficial con Jill Biden.

Es probable que pronto la primera dama pueda volver al showroom de la firma, que ha reabierto sus puertas en Kiev hace solo unos días. «La situación en la capital ha mejorado y muchas empresas y servicios están reiniciando su actividad. El transporte público y privado vuelven a funcionar con normalidad, por lo que es posible llegar al espacio de forma segura tanto para el equipo como para los invitados», explica Valeria.

A pesar de que las ventas de la firma han descendido notablemente tras el inicio del conflicto, la diseñadora aprecia el interés que su firma ha despertado fuera de sus fronteras. «Es muy positivo que gente de todo el mundo apoye nuestro país y aprecie los productos Made in Ucrania. Me da pena que la moda ucraniana se esté lanzando al mercado internacional en estas condiciones, pero estoy segura de que hubiésemos conquistado a clientes extranjeros también en tiempos de paz porque el diseño y la calidad de lo que hacemos merece mucho la pena».

La visibilidad que están ganando muchas de esas firmas gracias a proyectos como Angels for fashion, un ecommerce que vende los productos de los diseñadores que no han dejado de crear pese a la invasión rusa, es crucial para garantizar la supervivencia del sector, apoyar la economía del país y construir relaciones de comercio exterior en un momento tan delicado.

«Agradecemos mucho el apoyo internacional que estamos recibiendo. Hace unos días participamos en la feria de joyería GemGenève, una de las más importantes del mundo, como parte del stand Strong and Precious, que reunió a once joyeros ucranios. Es fundamental para nosotros estar en exposiciones y ferias para seguir trabajando y creciendo a nivel internacional», detalla la diseñadora. Y termina: «Estoy segura de que tarde o temprano esta terrible guerra terminará, y el esfuerzo de todos para apoyar la economía ucraniana mediante la compra de nuestros productos es más importante que nunca».




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