En recuerdo de… Carolina de Mónaco y su impecable vestido de Chanel con tocado de redecilla en la boda de los príncipes de Luxemburgo

Si la devoción de Grace Kelly era por Chistian Dior, su hija, Carolina de Mónaco, rinde pleitesía a Chanel. Dos mujeres de la misma familia pero de distintas generaciones que han hecho de la Casa de Mónaco una de las más estilosas y elegantes de la historia gracias a sus conocimientos –casi innatos– de la moda y belleza. Cuando ésta última es invitada a eventos y a bodas, casi siempre termina con el título de ‘la mejor vestida’. Y con razón. Sus elecciones son perfectas, no únicamente porque la mayoría de ellas estén firmadas por la legendaria casa fundada por Coco Chanel –tenía una gran amistad con su difunto director creativo Karl Lagerfeld desde hace décadas–, sino porque todas y cada una de ellas le quedan como un guante de seda.

Este martes se cumplió el octavo aniversario del enlace de los príncipes Guillermo y Estefanía de Luxemburgo –con vestido de novia de Elie Saab– ,yquienes celebraron su amor por todo lo alto junto a familiares, amigos y miembros de otras monarquías. Y por supuesto, Carolina estaba allí, representando a su familia monegasca, ataviada con un elegantísimo traje de lana beige de Chanel que hoy recordamos.

Un maravilloso vestido de cóctel de manga corta en tono ocre, con apliques de cristales bordados delicadamente en el top y en la parte inferior de la falda ligeramente tableada. Este diseño atemporal, que realzaba su broceado, pertenece a la colección de Alta Costura Otoño/Invierno 2011, que fue presentada la primera semana del mes de julio en el Grand Palais de París.

¿No recuerda ligeramente al conjunto que lució la princesa Leonor el pasado viernes en la entrega de los Premios Princesa de Asturias?

Ella y su brillante elección estilística se convirtieron en las protagonistas de aquella mañana soleada. Un acierto seguro que estaba acompañado de pocos pero importantes complementos que armaron un look de matrícula de honor.

El segundo y gran protagonista fue el tocado de la misma tonalidad que el vestido con una gran redecilla que ocultaba su rostro –uno de sus accesorios favoritos desde que era joven–. Un objeto que combinó con un par de pendientes de perlas y diamantes, guantes de piel, un pequeño bolso con cadena metalizada y tacones de ante con puntera bicolor.

Un éxito más apuntado en su larga lista de triunfos que sigue aumentando cita tras cita. Como bien dijo la gran Mademoiselle Gabrielle Chanel, "la moda pasa, el estilo permanece" y no hay día que Carolina no cumpla al pie de la letra este lema tan cierto. Aquí unos pocos ejemplos.




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