¿Y si las gafas Blue Block, en realidad, no sirviesen para nada?

Muchas son las horas que pasamos mirando una pantalla, ya sea la del ordenador con el que trabajamos, la del televisor o la de nuestro móvil. Y como habrás podido comprobar, los ojos no salen ilesos de esta larga exposición. Hay quien dice que la luz azul que emiten estos dispositivos electrónicos daña nuestra vista. Y ahí es donde entran en escena las gafas ‘Blue Block’, creadas para proteger a nuestros ojos de dicha emisión. Unas lentes que se han popularizado en los últimos años y que rondan, dependiendo de la marca y la graduación, los 150 euros.

Y puede que alguna vez te hayas preguntado: ¿sirven de algo? ¿Realmente bloquean la luz azul como su nombre promete? Pues ya te adelantamos que no.

La luz azul no afecta a los ojos

Así de contundente lo anuncian desde la Asociación Española de Oftalmología, alegando que no hay investigaciones que demuestren que la luz azul que desprende el uso cotidiano de las pantallas sea perjudicial. Y es que, tal y como citan en un estudio llevado a cabo por la la Dra. Celia Vimont y revisado por el Dr. Khurana, portavoz de la Academia Americana de Oftalmología: “Las molestias que algunos experimentan después de estar mirando demasiado tiempo las pantallas se deben probablemente al cansancio ocular digital. Casi todos parpadeamos menos cuando estamos viendo las pantallas, produciendo cansancio y sequedad de los ojos”.

Y es que este tipo de luz —que también la desprende el propio sol—, entra en nuestros ojos de manera natural, tal y como señalan los expertos. La luz azul solo incide en ellos y en nuestra piel de manera superficial, pero “no puede tener ningún efecto en ninguna parte profunda del cuerpo”.

Y entonces, ¿para qué sirven las gafas ‘Blue Block’?

Sabiendo que no se ha podido demostrar la influencia negativa de la luz azul en nuestra visión, es inevitable preguntarse de qué sirven entonces estas lentes que supuestamente la bloquean. Para salir de dudas hemos preguntado al Dr. José Lamarca, del Centro de Oftalmología Barraquer y miembro de Doctoralia. “No existe literatura científica consistente que demuestre la utilidad de los filtros”, asegura. “Sin embargo, conocemos que la luz azul que emiten las pantallas LED de nuestros dispositivos puede alterar nuestros ritmos circadianos relacionados con el sueño, y por este motivo podríamos pensar en su uso”.

Es decir: se puede pensar que las gafas sí podrían ayudarnos a prevenir alteraciones del sueño, pero en cuanto al bloqueo de la luz azul, no sirven para nada. Por tanto, ¿merece la pena invertir en ellas? No podemos decir que sean una necesidad, eso está claro. Ahí depende de la decisión de cada uno. Lo que sí podemos decir es que tampoco es perjudicial utilizarlas: “Si su uso mejora la sintomatología no hay problema”, comenta el experto.

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