Las agendas paralelas de Begoña Gómez y Yolanda Díaz

Hasta ahora, desde la CEOE sólo habían salido bondades sobre la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. A pesar de militar en el Partido Comunista y defender sus ideas con vehemencia, hasta el presidente de la patronal, Antonio Garamendi, ha valorado alguna vez sus capacidades, destacando sobre las demás su capacidad para el diálogo.

Pero la presencia de Díaz en la presentación de una nueva patronal de pequeñas y medianas empresas, Confederación Nacional de Pymes (Conpymes), ha irritado a la CEOE, que percibe a la nueva entidad como un rival duro. Que al acto haya acudido también la esposa de Pedro Sánchez, Begoña Gómez, se ha percibido por parte de los empresarios como un posicionamiento del Gobierno a favor de Conpymes.

En realidad, según informa el equipo de Díaz, la presencia de la ministra es un acto protocolario como tantos de los que debe realizar por su cargo. Y en el caso de Gómez, no acudió en calidad de segunda dama sino como directora de la Cátedra extraordinaria para la Transformación Social Competitiva de la Universidad Complutense de Madrid y para ofrecer una ponencia titulada “El Impacto Social como oportunidad”.

La coincidencia de Díaz y Gómez es, por tanto, circunstancial, pero ninguna esconde que un modelo empresarial más comprometido socialmente es algo que ambas comparten. Y no es lo único. Otra de las cosas que tienen en común es la defensa del papel de la mujer en el entorno rural. Entre los temas que ocupan a la mujer de Sánchez desde que se centró en su carrera y dejó en un segundo plano las tareas propias de acompañar al presidente, están el turismo rentable pero sostenible; la responsabilidad social de las pequeñas y medianas empresas, y por supuesto el papel de las mujeres en esa transformación social que enseña desde su cátedra universitaria, sus charlas y sus ponencias.

Si tiene tantas coincidencias con la ministra es porque todos esos frentes forman parte de la Agenda 2030, la que llevó Pablo Iglesias hasta su marcha y ahora está en mano de Ione Belarra. Pero hay una que se sale del guion de Unidas-Podemos y que une a Gómez y Díaz: ambas alaban la labor de Amancio Ortega.

Gómez lo hizo esta semana al entrevistar a Pablo Isla, hombre de confianza de Ortega y presidente de Inditex, en el marco del CEAPI (Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica). El tema fue la transformación digital, social y sobre todo ecológica del gigante textil de origen español. Gómez se abstuvo de opinar abiertamente y se limitó a ejercer de entrevistadora, pero es evidente que los asuntos abordados (la sostenibilidad en la cadena de producción que aplica la firma o las tiendas ecosuficientes de Zara) son cuestiones que ella defiende desde su cátedra. Por su parte, a Yolanda Díaz no le han dolido prendas cuando ha tenido que alabar al empresario gallego: "Es un ejemplo", dijo de Inditex cuando al estallar la pandemia la compañía decidió descartar un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). Y aprovechó para decir que además de gallega, como Ortega, era clienta de Zara.

Las declaraciones fueron más impactantes porque contrastaban con las de sus compañeros de bancada. Iglesias, Pablo Echenique o Irene Montero habían criticado duramente y en varias ocasiones al dueño de Inditex incluso en sus redes sociales. Una actitud, que ella ha llamado "política de Twitter" que se ha propuesto eliminar ahora que es ella quien está al frente de la formación morada. Se separa así de una manera de abordar el debate público muy distinta a la de su predecesor, pero según comenta a Vanity Fair una persona del PSOE que vio con muy buenos ojos ese cambio, tendrá que andar con ojo para que Sánchez no capitalice su tirón haciendo que parezca "una de las suyas".

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