La vida en la Casa Blanca contada por el decorador e íntimo de los Obama: sofás aptos para perros, Jackie Kennedy como musa y la tele junto al retrato de George Washington

Cuando Michelle Obama se instaló en la Casa Blanca una de sus principales preocupaciones era que sus hijas, Malia y Sasha, que contaban entonces con diez y siete años de edad respectivamente, pudiesen disfrutar de un hogar en condiciones. De un dormitorio adecuado a dos niñas de su edad –Sasha es de hecho la habitante más joven del célebre edificio neoclásico del 1600 de la Avenida Pensilvania– y de sofás lo suficientemente mullidos como para que dos mascotas, Bo y Sunny, se revolcasen con ellas al final del día.

Todo esto lo cuenta Ms. O, como se le conoce popularmente, en el prólogo de Designing History: The Extraordinary Art & Style of the Obama White House(Rizzoli), el libro en el que Michael Smith relata cómo convirtió la Casa Blanca en el refugio de una familia joven y moderna que, además, estaba protagonizando un momento histórico. "Fue un gran honor, pero también una enorme responsabilidad. Recibir un encargo así asusta al principio, la presión es indudable. Pero fue maravilloso embarcarnos en ese viaje y pasar tanto tiempo con el presidente y Ms. Obama. Al tratarse del primer presidente afroamericano, y por muchas otras razones, tuvimos la suerte de vivir de una especie de edad de oro. Fue un momento maravilloso y muy excitante", comenta entusiasmado el interiorista estadounidense desde Londres.

Smith y los Obama se conocieron poco después de la elección de Barack Obama como 44º presidente de los Estados Unidos, "en el torbellino de la transición entre un mandato y otro", recuerda la que fuera primera dama de los Estados Unidos entre 2009 y 2017 en el libro. "Michael entendió enseguida nuestras necesidades, la de una familia con dos niñas que preferían Crate&Barrel -una gran cadena de decoración y menaje- a las antigüedades y una abuela que daba un respingo ante cualquier signo de boato". Así Smith, que ya contaba con una sólida reputación como el decorador de confianza de Steven Spielberg, Cindy Crawford o George Clooney, entre otros, se puso manos a la obra. En su mente, entre otras muchas cosas pero destacando sobre todas, un personaje: Jackie Kennedy. "La Casa Blanca tal y como la conocemos fue obra de suya, ella creó incluso una fundación para proteger el edificio así que todo viene de ahí. Cuando pensamos en la Casa Blanca actual, moderna, debemos pensar sin duda en Jackie", subraya el interiorista.

Efectivamente Jackie Kennedy emprendió una ambiciosa transformación de la Casa Blanca y fundó la White House Historical Association, logró que la Casa Blanca fuese declarada museo para propiciar su conservación y estableció un comité para, con la ayuda del coleccionista de Americana Henry DuPont y del diseñador francés Stéphane Boudin, adquirir antigüedades para las zonas públicas, la famosa Ala Oeste. La decoración de las estancias privadas corrió a cargo de la interiorista Dorothy Mae "Sister" Parish, que convirtió por ejemplo el dormitorio del Príncipe de gales en una cocina con el correspondiente comedor privado para la familia del presidente.

Y algo parecido a lo de Sister Parish es lo que hizo Michael Smith en 2009, cuando Obama ganó las elecciones. Contó para ello con la total complicidad de Michelle. "Ella colaboró en todo momento. Quería que las cosas fuesen muy correctas, en el sentido de respetar la Historia. Insistió en que nada estuviese fuera de contexto y en que no cometiésemos ninguna locura. Pero sí pidió expresamente que lugares como su habitación u otras estancias privadas fuesen muy relajadas. Le preocupaba especialmente marcar la frontera entre la zona pública, donde reina el estrés y todo el mundo estaba siempre muy ocupado, y la suya". Para conseguirlo, Smith recurrió al arte: rescató obras de artistas contemporáneos como Ed Ruscha y Sam Francis de la colección permanente de la Casa Blanca y adquirió otras de Robert Rauschenberg y de Josef y Anni Albers y de Alma Thomas, la primera afroamericana en colgar su obra en la residencia. "Intenté que todo tuviese un propósito, un sentido. Que cada tela estuviese ahí por algo, por el artesano que la fabricó, por ejemplo. Nunca perdí el sentido de la historia, pero tampoco olvidé que trabajaba para una familia que debe sentirse cómoda en su hogar. La Casa Blanca es sobre todo todo una residencia familiar, y tiene que ser acogedora. Incluso las estancias muy grandes intenté crear espacios privados", insiste el decorador, que se especializó en el Museo Victoria&Albert de Londres antes de abrir su firma en 1990 y es además autor de varios libros con la editorial Rizzoli.

¿Si pudiera quedarse una de esas obras o cualquier otro objeto de la Casa Blanca, cuál escogería?
(Risas). ¡Ah! Ok, esto es superdivertido. En la Habitación Verde hay una pequeña pintura de John Singer Sargent. Fue un regalo para la Casa Blanca en honor de Ms. Kennedy. Pero, tristemente, llegó justo después de que el presidente fuese asesinado. Es un retrato de una mujer en un sofá con un velo negro alrededor de la cara, una mosquitera. Siempre ha sido uno de mis cuadros favoritos porque es súper romántico, pero también porque probablemente Sargent lo pintó en Valldemosa durante un viaje a Mallorca -Michael Smith y su pareja, el exembajador de Estados Unidos en España James Costos, son unos enamorados de la isla balear, donde veranean a menudo-.


¿Cuál es su estancia favorita de la Casa Blanca?
La de la portada del libro, el Salón Oval Amarillo. Para mi, refleja a la perfección la fusión entre el espíritu de una primera dama como fue Ms. Kennedy y los esfuerzos y el estilo de Ms. Obama. Jakie Kennedy, que solía utilizarla para sus recepciones privadas, y Michelle también. Es el espacio que las une a ambas.

¿Qué opina de la reciente renovación del Jardín de Rosas? Quiero por favor la respuesta sin censuras.
(Risas). Adoro el Jardín de Rosas, que fue diseñado por Bunny Mellon, esa gran mujer, súper estilosa, que tanto significó para Ms. Kennedy y que fue una gran coleccionista de arte. Me sorprendió mucho que decidieran rehacerlo de forma tan drástica. Pero no lo he visto, así que no puedo opinar con propiedad…

Por último, ¿quién cree que va a ganar las elecciones? Haga por favor su porra, como decimos en España.
El vicepresidente Joe Biden . Somos amigos suyos y le apoyamos sin fisuras.

¿Cómo pasarán la noche electoral? ¿Pizza y champán, quizá?
(Risas). No lo sé. Las de este año son unas elecciones muy importantes no solo para América, sino para el mundo. Espero acostarme temprano y levantarme fresco. Pasar una buena noche… Y un gran día.


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