Condenados a no entenderse: los desencuentros entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias que podrían haber precipitado el cambio de Gobierno

La tormenta política que empezó con el aleteo de una moción en Murcia y ha llevado a las elecciones anticipadas en Madrid sigue propagando el caos: hoy, el vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, ha anunciado que deja el Congreso y los Consejos de Ministros para bajar al barro electoral en las autonómicas madrileñas. Una salida quizás esperada desde hace tiempo ante el perfil ascendente de su sustituta, Yolanda Díaz, pero cuyo destino nadie podía sospechar.

De fondo están los encontronazos con los socios de Gobierno del PSOE y la tensa relación que a lo largo de estos 14 meses han mantenido en varias ocasiones Iglesias y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Son desencuentros que han ido erosionando la coalición, especialmente en los tres últimos meses:

1. Meses sin reunirse

Una de las primeras medidas que acordaron Sánchez e Iglesias para el buen funcionamiento de la coalición fue mantener reuniones semanales, ajenas a los órganos de Gobierno, para que todo fluyera. Una medida que quedó en suspenso en 2021: los dos líderes hace meses (prácticamente desde finales de noviembre de 2020) que no se ven cara a cara fuera de los escaños o el Consejo, el mal común de las relaciones que se apagan, pero aún no se rompen. Iglesias pidió una entrevista extensa con Sánchez hace semanas. Moncloa le ofreció un café. Ese evitarse mutuo ha llegado a extremos que indicaban que la ruptura estaba cerca: hace un mes, Sánchez presentaba junto a los ministros Nadia Calviño y José Luis Ábalos la firma del Protocolo sobre Alquiler Social de Viviendas, que recogía una de las grandes reclamaciones de Iglesias, pero sin Iglesias.

2. La Ley de la Vivienda, el escollo insalvable

El desplante de Iglesias obedecía al mayor enfrentamiento entre los dos bloques: la Ley de Vivienda, y en concreto la regulación del precio del alquiler que Iglesias y Unidas Podemos entienden que era condición esencial del acuerdo de coalición, y que ha propiciado los mayores tirones entre los altos cargos de uno y otro lado. Los desencuentros en la materia llevaron incluso al grupo morado a proponer en diciembre de 2020 una enmienda a los Presupuestos (ya negociados) para meter presión, junto a los grupos independentistas y sin la participación del PSOE. El disparo surtió efecto y la enmienda se retiró, pero las relaciones entre los dos socios de Gobierno quedaron heridas.

3. La "deslealtad" en Igualdad

El PSOE devolvió la unilateralidad con el registro en solitario de la Ley de Igualdad de Trato y No Discriminación, algo que se vio como un ataque directo a las competencias de Irene Montero y a la negociación que ambos grupos habían llevado a cabo el año pasado. Podemos se abstuvo en la votación, acusando al PSOE de "desleal", y enfrentados también por el freno que el Gobierno, especialmente la vicepresidenta Carmen Calvo, imponía a la ley sobre los derechos de las personas trans, otro punto del acuerdo de coalición.

4. Demasiado ruido para Sánchez

El desencuentro se escenificó en el Congreso hace tres semanas: en el pleno para la revisión del estado de alarma, Sánchez saltó, diciéndole al portavoz de los morados, Pablo Echenique, que Podemos debia bajar"los decibelios". Y que, aunque estaba "razonablemente satisfecho" con la coalición, les instaba a "trabajar con más sosiego". La respuesta de Podemos sonó ominosa: sin las "medidas valientes" que esperaba de sus socios de Gobierno, "está en juego no sólo el Gobierno de coalición, sino el país".

5. El hombre que no aplaudía

Una semana antes, el día 16 de febrero, los decibelios alto estaban en la bancada socialista. Sánchez había respondido a una pregunta en la sesión de control afirmando que en España había "plena normalidad democrática", algo que Iglesias había negado al confirmarse la sentencia de prisión para el rapero Hasél, condenado por un delito de injurias a la corona. Sólo un hombre no aplaudió esa respuesta, el más cercano al presidente en el Congreso: Pablo Iglesias.

6. La "fuerte discusión" a cuenta del rey Juan Carlos

Meses antes, en septiembre de 2020, Iglesias revelaba ante los micrófonos de la SER que había mantenido una "discusión fuerte" con el presidente. Se produjo porque Sánchez no informó a su vicepresidente de "la huida" del rey Juan Carlos a Abu Dabi. Aunque Iglesias también tuvo palabras melosas para Sánchez: el presidente se disculpó por esa falta e Iglesias se lo agradeció en el mismo espacio: "Eso le engrandece, que diga ‘esto tenía que habértelo dicho’ habla bien de él".

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