Ahora, las reinas del grito son ellas: descubre a la nueva ola de directoras de cine de terror, y a las películas con las que triunfan en el Festival de Sitges y en Halloween

Todos los géneros se reinventan, y el de terror no es una excepción: revisiones de clásicos que incluyen preocupaciones actuales, mayores niveles de representación y diversidad (hablemos de lo que taquillazos como Nosotros, Territorio Lovecraft o Déjame salir han supuesto para la comunidad negra) y, por supuesto, mayor igualdad de género. El reciente Festival de Cine de Sitges ha sido el escaparate perfecto para ver las dimensiones y los colores de esa ola, con títulos prometedores como Jumbo, She dies tomorrow, Relic… También ayudan libros como Reina del grito (Desirée de Fez), que habla del tratamiento de los grandes miedos femeninos en las películas del género. Pero vamos paso a paso.

Directoras y protagonistas empoderadas

Hubo un tiempo en que las mujeres eran bienvenidas al cine de terror… pero solo como víctimas gritonas y tendentes al desnudo gratuito, chicas en aguda necesidad de rescate, para mayor lucimiento del protagonista masculino o, como mucho, señoras desquiciadas que se alineaban en el lado oscuro de la historia. El primer paso fue empoderarlas, claro (gracias, teniente Ripley); pero la cosa no podía quedar ahí. Y hace unos años que empezaron a pasarse al otro lado de la cámara para contar sus propias historias.

Tras algunas películas de terror dirigidas por mujeres a las que no se aplaudió por razones de género (hola, American Psycho), llegó Babadook, una de esas películas que convierten la cotidianeidad infantil en un relato de terror (en este caso, un monstruo que llega a través de un cuento infantil), y que llevaba firma de mujer (Jennifer Kent). También llamó la atención Cuando cae la oscuridad, donde Kathryn Bigelow hacía sus primeros pinitos antes de ganar el Óscar, o películas como Tenemos que hablar de Kevin, Una chica vuelve sola a casa, La invitación, Prevenge, Raw…

Pero ahora, tras el tsunami del #MeToo, la invasión femenina en el género de terror es absoluta. En el pasado Festival de Sitges hemos visto la dimensión de este cambio. Ha sido recibida entre aplausos Relic, de Erika James, que ya sorprendió en Sundance con esta historia sobre tres generaciones de mujeres acosadas por la misma enfermedad mental… y por un misterioso perseguidor. También han triunfado Jumbo, de Zoe Wittock (chica conoce a atracción de feria, chica se enamora de atracción de feria… Lo normal), She dies tomorrow (Amy Steimetz), sobre profecías de muerte autoinfligidas, y 12 hour shift (Brea Grant), una de drogas y tráfico de órganos. Y hay muchas más.

Pero, ¿cómo se entiende la perspectiva de género en una película gore, slash, de terror psicológico, con fantasmas, demonios, pandemias caníbales o presencias oscuras? Dando la vuelta a esos miedos, por supuesto, y colocando a las mujeres y sus preocupaciones en su foco: no es casual que justamente haya sido en Sitges donde la periodista Desirée de Fez ha presentado su libro Reina del grito (Blackie Books), un ensayo en primera persona donde relata la manera en que el cine de terror explora los miedos femeninos (a la obsesión romántica, a volver sola a casa, al deseo, a la vejez, al embarazo) y cómo este género le ha ayudado a superarlos. De Fez menciona grandes clásicos (La semilla del diablo, La profecía, Halloween…), pero encontramos también ese análisis y esa catarsiste en las historias de la nueva ola de directoras de cine de terror; y todo indica que la mano que mecerá la cuna de nuestros miedos, en el futuro, será una mano femenina.

Fuente: Leer Artículo Completo