3 trucos para ordenar, limpiar y organizar armarios que harán que hasta Marie Kondo aprueba

Ordenar y organizar un armario no está en las prioridades de nadie hasta que llega un temporal de lluvia, viento y nieve a nuestras vidas y nos damos cuenta de que no hay forma de encontrar nada entre tanto caos. Si esto es lo que te ha pasado a ti, es hora de tomar cartas en el asunto y empezar a poner orden en los armarios de la ropa. ¿Cómo? Aplicando a tu energía renovadora y colocadora estos trucos dignos de Marie Kondo. Úsalos, no te defraudarán.

Truco 1 para ordenar armarios: reserva cuatro horas a la tarea

Da igual si es muy grande o muy pequeño, con menos de cuatro horas no organizas, limpias y distribuyes de nuevo un armario, en serio, hay que ser realistas. Necesitas reservar ese tiempo por armario para vaciarlo, seleccionar qué se queda y que no y colocar de nuevo por eso te aconsejamos que sea tu plan del fin de semana por la mañana, para que la tarea te pille con las pilas cargadas.

Truco 2 para ordenar armarios: usa un buen criterio de selección

Ordenar un armario implica deshacerse de cosas, no en volver a guardar todo bien doblado dentro. Dona la ropa que ya no te sirve, la que te compraste porque creías que ibas a adelgazar, la que lleva la etiqueta puesta y todavía no has estrenado, todas las prendas que no te permiten combinarlas fácilmente, las que ya no te gusten y las que no te hayas puesto en el último año. Ni que decir tiene que a la basura todo lo está dañado.

Truco 3 para ordenar armarios: enrolla, dobla o cuelga las prendas adecuadas

Si tu armario tiene baldas, pero no cajones, dobla las prendas apilándolas por categorías (los jerseys de manga larga juntos, los jerseys de punto juntos, las camisetas juntas…). Si además consigues que estén que dentro de la misma categoría todo esté organizado por colores, conseguirás vestirte por las mañanas en un tiempo récord.

Si tu armario tiene cajones puedes guardar en él enrolladas la ropa interior y las camisetas, pero este sistema no sirve ni para blusas ni camisas ni nada que no quieras perder el tiempo planchando cada día. Chaquetas, blusas, camisas y pantalones de vestir siempre deben estar colgados (justo al contrario que las prendas de lana y punto que se deforman si las pones en una percha).

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