Practica con regularidad estos siete gestos y presume de manos

Las manos son las grandes olvidadas en lo que a rutina de belleza se refiere. Para la mayoría solo existen cuando están tan deshidratadas que nos molesta su propia tirantez, cuando aparecen grietas o cuando empiezan a mostrarse los primeros signos del paso del tiempo. Y, sin embargo, junto con la cara es lo que más se ve de nuestro cuerpo… especialmente en invierno.

Trátalas como es debido y no te fijes solo en las uñas. Vale, limarlas y esmaltarlas siempre le da un plus a las manos, pero si tienes las manos resecas, descamadas o con heridas de poco te va a servir ponerle una capa de laca a las uñas.

Lo primero es darles los mimos que se merecen, que tampoco son tantos. Pon en práctica estos sencillos consejos y sácate partido luciendo unas manos envidiables.

Guantes, sí

No solo para salir a la calle y protegerte de la erosión del viento y las bajas temperaturas sobre la piel, sino también a la hora de limpiar o de estar en contacto con agentes químicos (los de los detergentes, algunos tintes, etc.). ¡Nunca al descubierto!

Limpieza con suavidad

No te laves las manos con cualquier jabón, escoge uno suave, que respete el pH de la piel y evita el agua muy caliente. Tampoco te excedas con limpiándote las manos con demasiada frecuencia, porque eso acabará por alterar el equilibrio de la piel.

Su crema específica

Si existen tratamientos solo para las manos es por algo. En concreto, porque esta zona de nuestro cuerpo tiene ciertas particularidades. Por una parte, la piel del dorso es extremadamente fina y, por otra, las palmas apenas tienen lípidos, por lo que se deshidratan el doble. Opta por fórmulas emolientes, con manteca de karité, vaselina, urea, etc. Y una vez al mes utiliza un exfoliante suave para manos.

Tratamiento nocturno

Lo mismo que te pones una hidratante en el rostro antes de irte a la cama, también deberías extender una dosis extra de crema sobre las manos para repararlas intensamente, sobre todo en invierno, cuando más se resecan. Para evitar contratiempos o si precisas una cura intensiva con mayor cantidad de producto, ponte después unos guantes de algodón. En el mercado existen también opciones de mascarillas.

Cuidado con el sol

¿Eres de las que aprovecha cualquier rayo de sol en invierno? Pues no te olvides de proteger tus manos si no quieres que te salgan manchas y se te arruguen antes de tiempo. Aplícate un fotoprotector con al menos un SPF30.

A cada cosa, su producto

Además de esmaltarlas, cuida de las uñas. Si las tienes muy débiles, la nutricosmética será una buena aliada, aunque también existen aceites que las fortalecen y evitan que se rompan con facilidad o se estríen.

Dales un extra

Los cuidados en casa están muy bien, pero de vez en cuando dales un plus con un tratamiento en cabina. En las clínicas de medicina estética existen protocolos específicos para dar firmeza a las manos, reducir venitas, eliminar manchas, mejorar su textura, aportes su hidratación y hasta rellenar los surcos.

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