Manual de uso del iluminador: para qué sirve, cómo aplicarlo, las zonas adecuadas, los diferentes formatos y qué tono elegir

Al igual que hemos hecho con el sérum y el tónico, nos proponemos a enseñarte qué es y cómo se utiliza un nuevo producto de belleza, esta vez de maquillaje: el iluminador.

Existen muchos productos de maquillaje y, muchas veces, al no saber usarlos de la manera correcta, nuestro make up no solo no realza nuestra belleza, sino que la oculta. Vamos, que corremos el peligro de parecer Joaquin Phoenix en ‘Joker’. El iluminador puede ser un producto fundamental en nuestro maquillaje, ya que aporta luz al rostro consiguiendo un look natural y fresco, pero sólo si sabes aplicarlo correctamente.

Dónde aplicar el iluminador

Como ya hemos dicho, el iluminador aporta luz al rostro, pero es importante ponerlo sólo en las zonas en las que queremos resaltar los puntos de luz naturales. Es importante no pasarte, sobre todo durante el día, ya que corres el peligro de parecer un cartel de luces de neón. Para un maquillaje nocturno o más de fiesta, puedes permitirte la licencia de aplicar más producto en las zonas adecuadas, pero con mucho cuidado, como si estuvieses manejando una bomba de relojería.

¿Y cuáles son las zonas adecuadas? A ambos lados de las sienes de manera muy sutil; en lo alto del pómulo, justo encima del colorete; en el tabique nasal; en el arco de cupido (la zona central del borde de nuestro labio superior), y, sólo si quieres, en el lagrimal. Esta última zona es opcional, pero, si lo haces, darás más luz a tu mirada.

Tipos de iluminadores y cómo aplicarlos

Existen tres tipos de texturas muy diferentes de iluminadores y, cada una de ellas, se aplica de una forma distinta. Por un lado, tenemos el iluminador en polvo, que es el que tiene más pigmento y el más demandado; en formato crema, que tiene un efecto más sutil pero de menor duración y líquido, que es un híbrido entre los dos anteriores.

Como hemos dicho, el iluminador en formato polvo es el más demandado porque es de fácil aplicación y logra un efecto más evidente y duradero. Debes aplicarlo con una brocha pequeña y no demasiado tupida para que no coja exceso de producto. Para la zona del lagrimal, puedes emplear el dedo corazón y presionar suavemente.

Los iluminadores en crema son más sutiles y puedes emplearlos para conseguir un look más natural, pero son de menor duración, ya que la crema no se adhiere a la piel de la misma manera que el polvo. Son especialmente indicados para el verano ya que, además de aportar luz a tu rostro, da un aspecto glowy que simula una hidratación perfecta. Su aplicación también es muy fácil, ya que no necesitas ningún elemento extra, lo puedes hacer directamente con el dedo.

Para terminar, tenemos los iluminadores líquidos que son más potentes que los de formato crema, pero no tienen la misma duración que los que son en polvo. Este es el formato más difícil de aplicar debido a su secado ultrarápido, y debes difuminarlo rápidamente para que no queden manchas muy evidentes. Se aplica con esponja o brocha sintética, vertiendo unas pocas gotas de producto en ellas y aplicándolo en las zonas adecuadas a rápidos toquecitos.

¿Qué tono elegir y cuándo aplicarlo?

Escojas el formato que escojas, lo ideal es elegir un tono muy parecido al de nuestra piel porque, si nos aplicamos un tono demasiado oscuro o demasiado claro, obtenemos el efecto contrario al deseado: las imperfecciones se resaltan.

El momento adecuado para aplicar el iluminador es justo después de la base de maquillaje y siempre antes de los polvos compactos, en el caso de que uses. Utilízalo siempre con cuidado de no aplicar un exceso de producto, sobre todo si tu iluminador es en polvo, ya que, al tener más pigmento reflectantes, puedes parecer una bombilla.

Un iluminador para cada tipo de formato

Ya sea en polvo, en crema o líquido, tenemos un iluminador adaptado a tus necesidades.

Si prefieres un iluminador en polvo, prueba con la paleta multicolor de 3ina

Al igual que no usamos la misma base de maquillaje en invierno que en verano, tampoco deberíamos usar el mismo iluminador, ya que nuestro tono de piel cambia con la exposición al sol. Por eso, esta paleta de iluminadores es muy útil, ya que dependiendo de tu tono de piel, puedes usar un color u otro. Precio actual: 28,45 euros.

Si optas por el formato crema, hazte con el iluminador de Jelly Cheek

Su textura de gelatina logra un efecto de piel húmeda y se funde perfectamente con la piel aportando un brillo natural y fresco. Precio actual: 6,99 euros.

Si te atreves con un iluminador líquido, prueba el Natural Glowy Highlighter de Freshly Cosmetics

Este en particular es más fácil de trabajar que otros iluminadores líquidos gracias a su aplicador con esponja. Conseguirás un brillo muy natural, jugoso y sano y es apto para todo tipo de pieles. Precio actual: 19 euros.

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