¿Quiénes son y qué hacen los hijos de Camilla Parker Bowles? Laura promociona a artistas emergentes y Tom Parker es periodista y acaba de perder a su novia a los 40: las claves de sus desconocidas vidas

Una noticia triste y otra más bien entrañable han puesto de actualidad en las últimas semanas a los hijos de Camilla Parker Bowles. A pesar de que su madre es una de las mujeres más conocidas en la prensa mundial y una de las más perseguidas por los medios, protagonista de innumerables escándalos, Laura y Tom Parker Bowles, los hijos de su primer matrimonio con Andrew Parker Bowles, han permanecido siempre en un discreto segundo plano, hasta el punto de que muchas personas ignoran que su madre es la esposa del futuro Rey de Inglaterra. Pero, a pesar de los días difíciles que vivieron los Parker Bowles en la década de los noventa, Camilla siempre ha tenido una magnífica relación con sus hijos.

Ambos han vivido voluntariamente retirados de la Familia Real, a la que no pertenecen. Pero se les ha visto junto a su madre con total naturalidad, en varias ocasiones, por ejemplo, en algún festival hípico, como el de Cheltenham.

Su hija Laura, la menor, que hoy tiene 43 años, salió de la discretísima vida que lleva por una anécdota: Camilla la tiene siempre cerca en una fotografía que suele tener en su despacho, como revelaron sus conferencias por zoom durante el confinamiento, que pasó en Escocia junto a Carlos. En esa foto, en concreto, Camilla aparece junto a ella el día de la boda de Laura.

De Laura se sabe que fundó, en 2005, y que dirigió, durante diez años, una galería de arte en Londres, Eleven Fine Gallery. Hoy trabaja promocionando a artistas emergentes. Está casada, desde 2006 –el año siguiente a la boda de su madre–, con Harry Lopes, ejecutivo en una empresa de energías renovables, y modelo, en su juventud, de ropa interior. Tienen tres hijos. A su boda, al igual que a la de su hermano Tom, asistieron los Príncipes Guillermo, con Kate Middleton, y Enrique. Y Laura escogió la misma diseñadora que su madre para su vestido de novia, Anna Valentine.

Tanto Laura como su hermano Tom, el mayor, conocen a Carlos y a los príncipes desde que eran adolescentes. Y tienen con ellos una excelente relación. Se sabe que a ella le gusta cocinar, ocuparse del jardín, leer y, sobre todo, el arte. Laura se licenció en Oxford Brookes, después de educarse en un colegio católico. Estudió arte y marketing. Trabajó un tiempo en el Museo Peggy Guggenheim de Venecia y en la revista “Tatler”, la biblia de la clase alta inglesa, donde escribía artículos sobre coches.

Tom es cinco años mayor que ella y es ahijado del Príncipe Carlos. Estudió en Eton y Oxford y es un periodista gastronómico muy conocido en Inglaterra: hace la crítica de restaurantes en el periódico Mail on Sunday, colabora en la revista The Esquire y ha publicado ocho libros. También ha participado como juez en programas televisivos estilo MasterChef. Su nombre se ha asociado, en los últimos años, a algún que otro escándalo, como el relacionado con una empresa de cortezas de cerdo que había fundado con dos amigos, que supuestamente elaboraba sus productos solo con cerdos británicos de granjas que no hacían daño a los animales, pero que, al parecer, utilizaba también animales de varios países europeos. La prensa sensacionalista también le persiguió durante años proclamando que era adicto a varias sustancias. Sin embargo, en las entrevistas no ha rehusado nunca contestar a preguntas sobre su madre, de la que ha dicho que es “ejemplar” y que jamás les abandonó. Del príncipe Carlos, a quien adora, ha asegurado que será un rey excelente. También hace gala de un sentido del humor como el de su madre.

Recientemente se ha hablado de él por un triste acontecimiento: el fallecimiento de su novia, Alice Procope, a los 42 años, a causa de un cáncer. El hijo mayor de Camilla ha tratado de pasar lo más inadvertido posible estás semanas, pero no le ha sido fácil: la joven murió el pasado 17 de marzo, tras haber sido diagnosticada el pasado mes de agosto. Alice Procope era periodista y tenía tres hijos, fruto de su matrimonio con Robert Procope. Tom y Alice mantenían una relación que ya duraba dos años. Él estaba separado desde 2018 de la periodista de moda Sarah Buys, con la que tuvo un niño y una niña, que hoy son veinteañeros. Alice Procope era nieta del segundo vizconde de Ingleby. Tanto Tom como Camilla están muy afectados con la noticia. Parece que el diagnóstico se retrasó por culpa de la pandemia, lo que hace especialmente crueles las circunstancias.

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