‘¡Pero me he acostado con él!’: La isla de las tentaciones y cómo el sexo sigue siendo una mancha (solo) en el expediente de las mujeres

La isla de las tentaciones finaliza su segunda entrega consolidándose como uno de los realities estrella de Mediaset, no solo en audiencia, sino también en repercusión y conversación social. Si bien ha sido el drama entre Melyssa y Tom el protagonista indiscutible de esta edición (con permiso de Rosito, el malogrado peluche de la infancia de una de las concursantes, Mayka, que ha acabado literalmente en la hoguera), el sexo ha vuelto a marcar, de manera más o menos explícita, todo el programa. O más bien a las mujeres del programa, ya fueran tentadoras o tentadas.

“¡Pero me he acostado con él!”, exclamaba Sandra Pica, una de las chicas de la villa de los solteros, tras enterarse de que Tom había decidido abandonar solo la isla después de enfrentarse a Melyssa en una hoguera de confrontación.

El concursante le había hecho creer que estaban empezando una relación y había insistido en llevar esos sentimientos al terreno sexual. “Fue él el que me metió en su cama”, exclamaba entre lágrimas la ‘tentación’, mientras el resto de chicas trataban de animarla: “él siente por ti, eso es seguro”.

Mientras veíamos esta escena, una amiga me comentaba por whatsapp: “Parece una mujer de posguerra”, refiriéndose a la joven de 21 años a la que Tom acababa de dejar compuesta y sin novio. Y es cierto: una vez más, este programa ha constatado que el sexo sigue siendo una mancha en el expediente de las mujeres. Algo que ofrecen, o que deben ofrecer, a cambio de amor y compromiso. Hay que tener cuidado a quién y cuándo una entrega ‘su flor’.

Acostarse con alguien, especialmente si es al poco de conocer a esa persona y “sin sentimientos” es una actitud que se nos atraganta si viene de una chica. En el caso de los hombres, como dicen los anglosajones: “boys will be boys”.

El llamado ‘slut shaming’ (avergonzar a una mujer por su comportamiento sexual o, básicamente, por tener comportamiento sexual) ha campado a sus anchas en La isla de las tentaciones. Lo han puesto en práctica principalmente los hombres, pero también algunas pretendientas como Marta o la sufriente Melyssa.

La isla de las tentaciones y el sexo “bonito”

Pablo, uno de los concursantes que más simpatía ha logrado en redes sociales (su novia pronto empezó a interesarse por uno de los tentadores y a tener contacto físico con él) salió reforzado de la situación no solo por la empatía que causa la persona traicionada, sino porque su pareja había quedado como una vulgar por acostarse con otro y decir frases subidas de tono.

Contrastaba mucho esta actitud con la que mantenía frente a su compañero Tom, que no había tardado nada en intimar con sandra sin importarle su pareja. Esto estaba justificado; “es que tu novia no te hacía feliz, te tenía atado”.

El mismo argumento utilizaba Lester contra su pareja, pese a que él también había tenido relaciones sexuales con otra mujer, Patricia. Marta abrió la veda acostándose con Dani. Lester utilizaba varas de medir muy diferentes. Para él, Marta poco menos que se había arrastrado por el fango al tener sexo ‘sin sentimientos’, demasiado rápido. En cambio, el suyo era “bonito”.

No hay duda de que habrá una tercera edición de ‘La isla de las tentaciones’. No sabemos si Sandra Barneda repetirá como presentadora, si lo harán algunos de los tentadores o de los tentados… ¿Empezaremos a ver, al menos, una actitud más equitativa hacia las mujeres que practican sexo ‘como los hombres’?

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