Mercedes Mil\u00e1: \u2018\u2018Estoy pasando el confinamiento con cuatro personas en el campo\u2019

Mercedes Milá es sincera, sin dobleces, muy trabajadora, inquieta, magnífica periodista y presentadora. Sobradas muestras ha dado de su valía profesional y sagacidad a lo largo de sus 46 años de carrera, tanto en radio como en televisión. Famosa por sus entrevistas, por su lenguaje no verbal, del que ha dejado verdaderas joyas en las hemerotecas, ha vuelto de nuevo a la televisión, a Movistar+, de la mano de Scott, el perro que heredó de su madre, y que no sólo se ha convertido en su mejor aliado, sino en un estupendo compañero de viaje, con el que vive en esta segunda temporada aventuras que atrapan al espectador por su originalidad y por el contenido de sus reportajes.

¿Cómo surgió la idea de presentarsu programa ‘Scott y Milá’, que va por su segunda temporada en Movistar+?
Surge cuando pienso en volver a televisión después de superar la depresión que me tuvo un tiempo fuera del trabajo. Se está emitiendo en Movistar porque fueron los que me ofrecieron hacer un programa pequeño, riguroso, con una sensibilidad especial y mucha libertad de movimientos. Aceptaron todas las condiciones que les puse y por eso lo hicimos. Así empecé a trabajar con la productora Zanskar Producciones, de Jesús Calleja y de su socia María Ruiz, que me ofrecieron las máximas seguridades para poder hacer un producto riguroso.

Scott se ha convertido en su fiel compañero.
Scott era el perro de mi madre, y yo me fui ocupando de él cada vez más conforme mi madre se fue poniendo peor. Scott es un perro muy especial, un perro que ha recibido mucho cariño de los miembros de mi familia, aunque yo era la que se ocupaba de él un poco más porque era la que le daba de comer, le sacaba a pasear, aunque su dueña era mi madre. Poco a poco me fue admitiendo a mí como persona importante en su vida, y en la actualidad, somos casi una unidad porque nos tenemos el uno al otro, nos hacemos compañía, nos damos seguridad, yo se la doy a él y él a mí, lo que me da un aprendizaje continuo.

¿Qué le ha enseñado?
A ser más paciente: observándole, me da felicidad, sólo con mirarle, me derrito.

No la imagino confinada en su casa, con lo activa que es.
Tengo un confinamiento muy especial porque me siento muy privilegiada, ya que pude venirme a Menorca con una amiga y aquí estamos cuatro personas en el campo, trabajando cada una en lo suyo. La verdad es que es un encierro con mucha actividad, ya que nos ocupamos de la limpieza de la piscina, del granero, para que si en cualquier momento viene la dueña vea que está a punto. Yo soy la encargada de recoger los huevos de las gallinas y de darles de comer.

No sabía de su afición por el campo.
Bueno, me ocupo de la intendencia, de la comida, de la limpieza y, por supuesto, de cuidar de Scott. Como verás me queda poco tiempo para hacer otras muchas cosas que me gusta hacer, como leer.

Por imperativos del rodaje de ‘Scott y Milá’, cuando aterrizó en Roma se dio de bruces con el coronavirus. ¿Cuál fue su reacción al ver las calles vacías?
Ese viaje estaba preparado desde hacía tiempo, creímos que las condiciones en Roma eran más seguras, más que en Madrid, la ciudad desde donde partimos, porque había menos personas contagiadas. Diría que el coronavirus nos iba pisando los talones porque iban cerrando restaurantes, lugares donde teníamos previsto grabar, pero finalmente pudimos hacer nuestro trabajo, como bien has podido ver en Movistar, canal 0.

A Roma fue para reencontrarse con cuatro amigas.
Cuatro compañeras a las que no había visto desde que terminamos el bachillerato, con las que no pude hacer el viaje fin de carrera, y a las que no había vuelto a ver desde entonces. Es la razón por la que decidimos reencontrarnos para charlar sobre la evolución de sus vidas, y cómo habiendo recibido la misma educación, éramos tan distintas, con circunstancias de vida tan diversas. Para mí ha sido una experiencia de un periodismo cien por cien, mezclado con mucha emotividad.

¿Por qué eligió a esas cuatro?
Porque María Ruiz y el director del programa pensaron que era buena idea dedicar uno al curso del 78. Y teniendo en cuenta que llevábamos 50 años sin vernos, la experiencia de reencontrarnos, de reconocernos porque a algunas sí las reconocí pero a otras no, era como aprobar una asignatura pendiente.

¿Qué es lo que más le sorprendió de sus vidas?
Ellas lo tenían más fácil conmigo porque viendo la tele habían visto cómo he evolucionado; yo de ellas no sabía nada, me sorprendió lo parecidas y a la vez lo distintas que somos. Ellas han llevado la vida para la que estábamos preparadas: casarse, tener hijos, aunque esas son las menos, otras no, otras se han separado, tienen dificultades en sus matrimonios o accidentes graves en su vida.

Y de la suya, ¿qué faceta les interesó?
No les interesaba tanto mi vida íntima porque más o menos la conocían, pero sí saber lo que era verdad y lo que no, que la mayoría de las veces no concuerda con lo que soy de verdad. Me dijeron: qué distinta es tu imagen pública de la privada.

Ha entrevistado a una pareja de 80 años mientras hacen el amor. ¿Cómo les convenció para que se dejaran filmar?
No tuve que convencerles de nada porque es una pareja que se dedica a enseñar a la gente otras maneras de vivir sin miedo, sin culpa, y otra manera de acercarse al amor. Fueron ellos los que nos sugirieron que si queríamos nos enseñaban cómo lo hacían para que viéramos esa manera de acercarse el uno al otro.

¿Hay algo que se le resista a nivel profesional?
No, porque si lo hubiera estaría muerta, y claro que se me resiste, se me resiste todo lo que todavía no he hecho.

¿Qué le incomoda de la fama?
Ni me lo planteo, creo que forma parte ya de mi ADN. Convivo con ella porque tengo claro que si no quieres que te reconozcan, es mejor que te vayas del país. Si sales por televisión y la gente te reconoce, poco te puedes quejar. El 99% de las veces recibo cariño, en alguna ocasión no tanto, pero lo acepto.

Hace tiempo me habló de su depresión. ¿Qué consejo daría a quienes la padecen?
Soy muy pudorosa a la hora de dar consejos porque cada depresión es un mundo. A quienes me lo piden siempre les digo que busquen un buen diagnóstico, para que les digan exactamente lo que tienen porque hay muchos tipos de depresión, y si les dicen que tienen que tomar alguna medicina que les hagan caso porque las medicinas contra la depresión han evolucionado mucho y funcionan muy bien. Eso es lo que yo hice además de combinar con otro tipo de trabajos, como aprender un idioma, leer mucho, y tener mucha paciencia, porque se tarda mucho en curar pero en la mayoría de los casos desaparece.

¿Se aprende a vivir en soledad?
Supongo que sí, yo vivo sola, pero tengo una familia numerosa, mucha gente a la que veo, y vivo contenta sola. Para mí la soledad es una liberación.

El coronavirus ha puesto a prueba el liderazgo de las mujeres en el mundo. ¿Cree que de esta experiencia saldremos fortalecidas?
No sólo saldremos fortalecidas, sino que las mujeres que tenían y que tienen poder en países como Alemania, Islandia o Nueva Zelanda, en los que son Jefas de Estado, han conseguido ser los países que mejor han lidiado con la enfermedad, que mejor han gestionado y previsto las soluciones para atajarlo. Con esto estamos demostrando que, en situaciones importantes, nuestra forma de trabajar es mejor que la de los hombres.

Desde algunos círculos se intenta culpabilizar a las manifestaciones del 8M de la expansión del virus. ¿Deberían haberse suspendido?
Visto lo visto hubiera sido mejor que se hubieran suspendido porque creo que ahí, en esos días, hubo muchos contagios.

¿Están en peligro movimientos como ‘MeToo’?
No solamente creo que no están en peligro sino todo lo contrario, entre otras razones porque durante estas semanas de encierro ha habido muchas denuncias muy serias sobre malos tratos, y abusos de mujeres. Y eso lo sabemos porque se está publicando a través de asociaciones que se ocupan de ayudar a las mujeres maltratadas. Yo creo que ‘MeToo’ es un movimiento con mucho poder, que cada país lo ha interpretado a su manera, pero que ha permitido que las mujeres den un paso adelante y nunca un paso atrás.

¿Qué sociedad cree que nos vamos a encontrar cuando todo esto pase?
No soy adivina, Rosa, pero sí creo que nos vamos a encontrar una sociedad muy parecida a la que teníamos hace 50 o 60 días, porque creo que es imposible que una sociedad cambie en tan poco tiempo. Ojalá hubiéramos aprendido para hacer las cosas algo diferentes y así haber podido dañar menos la convivencia y la salud, y todo lo que hace que nuestra vida sobre la tierra funcione mejor.

La sanidad pública se ha convertido en el bien más preciado. ¿La seguiremos valorando tanto cuando esto termine?
Yo creo que la seguiremos valorando igual los que ya la valorábamos. La sanidad pública es para mí la joya de la corona, lo que ocurre es que yo no tengo fuerza como persona individual para evitar los recortes que se han hecho, tampoco la han tenido los médicos y los sanitarios en general. Pese a que se echaron a la calle para protestar, no se les hizo caso y el sufrimiento lo hemos visto ahora.

¿Se arrepiente de algo en el terreno profesional?
Si te refieres a programas, no me arrepiento de ninguno, todos los asumo absolutamente y el que no, que es un programa que hice con Javier Sardá, lo dejé en el segundo porque no sentía que estaba haciendo lo que quería hacer. Si miro hacia atrás, no borraría nada.

¿Cuál volvería a presentar sin dudarlo?
Sin dudarlo, ‘Queremos saber’, que hice en Antena 3 TV, uno de los programas más completos que he hecho.

Évole entrevistó al Papa Francisco. ¿A usted le hubiera gustado entrevistarle?
Sí, pero tampoco es que me rompa la camisa, entre otras cosas porque Jordi Évole lo ha hecho muy bien. Lo que ocurre es que estos grandes personajes tienen un problema.

¿Cuál?
No te dicen la verdad del todo, es imposible que lo hagan, entonces siempre te quedas con gran sensación de impotencia.

Su foto favorita

“Scott, que era el perro de mi madre, me da seguridad y me hace compañía” cuenta la presentadora sobre esta imagen.

¿Quién es ella?

Nació en Esplugas de Llobregat, Barcelona, el 5 de abril de 1951, en el seno de una familia de aristócratas.

Estudios. Empezó Filosofía y Letras y abandonó para estudiar Periodismo.

Trayectoria. En 1974 empezó a escribir en ‘El Correo de Andalucía’ y en ‘Don Balón’, hasta que Luis del Olmo se la llevade colaboradora al programa ‘A toda radio’. Pasaría después a informativos de TVE. En 1978 presenta junto a Isabel Tenaille, el programa “Dos por dos” en TVE, que dirigía Fernando Tola. Finalizada esa etapa, se incorpora a la radio con Iñaki Gabilondo. En 1982, presenta Buenas noches, que produce José Sámano, su pareja, con el que emprendió otras proyectos: ‘De jueves a jueves’, ‘Queremos saber’, entre otros, hasta que ficha como presentadora de ‘Gran Hermano’, en Telecinco, donde está 16 años. Es copropietaria de la librería +Bernat, en Barcelona. Actualmente presenta la segunda temporada de Scott y Milá en Movistar+.

Ha recibido numerosos premios: Ondas a toda una carrera; Premio Sanghay a la mejor comunicadora, además de tener 3 TP de Oro.

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