Letizia: palabras, música y reencuentro con el Periodismo

Fue una jornada en homenaje a la palabra, la crónica, el reporterismo y la comunicación. La libertad de expresión y “el periodismo como el oxígeno de la democracia”, dijo en una ocasión el Rey. Felipe VI y Letizia presidieron la 82º edición de la entrega de premios de la Asociación de la Prensa de Madrid, dentro de los actos con motivo de su 125º aniversario, que se celebra casi un año después debido a la crisis sanitaria.La ceremonia, el martes 9 de febrero en el Palacio de Cibeles de Madrid, reunió a los galardonados de 2019 y 2020, una doble entrega también debido a la pandemia.

En la ceremonia, inspiradora y original, hubo momentos para el recuerdo, cuando el presidente de la AMP, Juan Caño, echó la vista atrás y nos situó en el año 2000: “Hace 20 años el premio de la APM fue para Letizia Ortiz Rocasolano. (…) Parece que el jurado de estos premios tiene buen criterio para elegir periodistas jóvenes con porvenir y por ello deseamos recomendar a la princesa Leonor que eche un ojo a los jóvenes periodistas que cada año reciben este premio porque quién sabe…”, dijo Caño. Y lo dejó ahí. 


Hubo momentos de muchos aplausos. Los que se llevaron los premiados. Los Reyes fueron los encargados de hacer entrega de las distinciones a Carlos Franganillo, conductor del Telediario 2 de TVE; Carlos Alsina, director de Mas de Uno, de Onda Cero; Constantino Mediavilla, Laura Galaup, Elena Jiménez, Fernando Peinado; Manuel Rico y Clara Jiménez.

Hubo una puesta en escena que gustó mucho. Ana García Lozano, conductora de la ceremonia, dejó caer un repentino “¿algún periodista en la sala?”. Alguien alzó la mano y subió al escenario. Alguien colocó un piano. Junto al piano, una máquina de escribir Olympia.

Arrancó la música, de la mano de Rosa Torres-Pardo; y arrancó la Olympia, de la mano de Alfredo Anaya, percusionista de la ORCAM Orquesta de la Comunidad. Música y palabras se acompasaron y se fundieron. La música la firmaba el compositor americano Leroy Anderson. La crónica era de Fernando Ónega. Me quedo con la última línea del texto de Ónega: “Mientras haya periodistas así, está salvado este oficio. Está salvada, Majestades, la democracia. Está salvada la verdad”. Fue ese un momento de un cálido abrazo simbólico. El que todos los asistentes enviaron a Fernando Ónega, autor y maestro de maestros.

También vi una sonrisa y una mirada cómplice.Para clausurar el acto, tomó la palabra el Rey: “Como sabéis, siempre me ha atraído e interesado el trabajo que realizáis los periodistas (…) He procurado entender más y mejor el Periodismo y a los periodistas y así apoyar la defensa de las libertades de prensa y de expresión nucleares para la salud democrática.Por eso estamos aquí la Reina y yo, que en Periodismo -dijo mirando a doña Letizia- me lleva obviamente mucha ventaja y oficio.” Fue una mirada cómplice y sonriente (foto inferior).

Para este acto, doña Letizia creó un estilismo entre sencillo y espontáneo. Sencillo porque el negro siempre me parece que aporta eso: sencillez. Con el negro siempre aciertas. Y espontáneo porque el negro le da al look un toque urbano, minimal y también discreto. La falda plisada, de Reiss, es una pieza en negro y rosa maquillaje con efecto óptico en las tablas. En mi opinión, el negro fue una opción marcada por la discreción en un acto de periodistas y de reencuentro con su profesión de periodista. Completó el conjunto con unas maxi botas de Steve Madden, que le gustan mucho.

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