Duquesa, condesa y señora: los otros títulos nobiliarios de la princesa Leonor

En junio de 2014, una vez proclamado rey su padre, Leonor de Borbón dejó de ser Infanta como su hermana Sofía para convertirse en Princesa de Asturias. Con este título se distingue desde tiempos del rey Enrique III de Castilla al heredero del trono primero castellano y luego español, pero no es el único de ese rango que ostenta la futura reina de España. La hija mayor de don Felipe y doña Letizia es tres veces princesa, porque además de serlo de Asturias también lo es de Viana y de Gerona, títulos a los que hay que añadir los de duquesa de Montblanch, condesa de Cervera y señora de Balaguer.

Pero empecemos por el de Princesa de Viana para no tropezar con tantos escudos de armas.

Su origen se remonta a 1423, cuando Carlos III de Navarra lo otorgó en favor de su nieto Carlos, nacido del matrimonio de su hija Blanca de Navarra con Juan II de Aragón, para distinguirle como heredero tal y como se hacía ya en Castilla con el título de príncipe de Asturias o en Inglaterra con el de príncipe de Gales. Conquistado el reino de Navarra por Fernando el Católico, el título de príncipe de Viana quedó luego vinculado al heredero de la Corona de Castilla y, con ello, al del trono de España. O lo que es lo mismo, a la princesa Leonor, quien sin embargo aún no ha tenido la oportunidad de hacerse llamar así en Navarra.

En 2015, la entonces presidenta de esta comunidad, Urxue Barkos, excluyó a la Familia Real de la ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Viana, unos galardones que don Felipe sí entregó interrumpidamente desde 1993 y que, de hecho, conservan la denominación masculina, sin cambiar a “Princesa de Viana”.

Más fortuna ha tenido Leonor como princesa de Girona. Mientras que los Príncipe de Viana son convocados por el gobierno de Navarra, los Premios Princesa de Girona corren a cargo de una fundación privada creada en 2009 por un grupo de empresarios catalanes, por lo que pese a los intentos de boicot orquestados en los últimos años por la Generalitat, nada ha impedido hasta ahora que su ceremonia de entrega cuente con la presencia de la Familia Real. Es en este acto cuando Leonor demuestra su dominio de la lengua catalana y usa el título de Princesa de Gerona en lugar del de Princesa de Asturias.

Creado en 1441, se trata de un título otorgado originariamente por Fernando I de Aragón a su hijo Alfonso como heredero de la Corona de Aragón, aunque fue tras la boda de su nieto Fernando II con Isabel I de Castilla cuando pasó al reino de España: Juan, primer hijo varón de los Reyes Católicos fue príncipe de Asturias y Gerona como heredero de las Coronas de sus padres, Aragón y Castilla. Este mismo título, por cierto, fue el que empleó don Juan Carlos para registrarse en el hotel Claridge’s durante la boda de los duques de Kent, germen de la chispa que surgió entre los abuelos de Leonor. Pero esa es otra historia.

La primogénita del rey de España es además duquesa de Montblanch, un título concedido por el rey Juan I de Aragón en 1387 a su hermano Martín. Instaurada la dinastía Borbón en España con Felipe V, el ducado quedó sin titular, hasta que en 1996 fue recuperado por Felipe VI durante una visita que realizó en al Santuario de la Sierra, situado en Montblanch. Lo mismo ocurre con el condado de Cervera y el señorío de Balaguer, ligados igualmente al heredero de la Corona de Aragón. El actual monarca los asumió hace treinta años con motivo de las visitas que realizó como príncipe heredero a estas dos localidades de Lérida, y gracias a eso hoy su hija Leonor es duquesa, condesa y señora además de princesa.

En imágenes

Parecidos reales: Leonor y Victoria Luisa de Prusia, como dos gotas de agua. ¿A quién han salido otros 'royals'?

Fuente: Leer Artículo Completo